viernes, 1 de marzo de 2013

FORMACIÓN CONTINUA EN LINEA EN NICARAGUA.



El viernes 15 de febrero, el MINED inauguró el portal educativo Nicaragua educa, y en él, el sistema de formación continua de docentes en línea, es decir, un servicio de formación en línea multidisciplinar, flexible y abierto cuyo propósito es brindar una oportunidad de actualización docente en el marco de la sociedad de la información y del conocimiento.
Un gran paso respecto al pasado y uno pequeño pero significativo e innovador de importantes resultados de cara al presente y futuro de nuestra educación.
Todos conocemos que las tecnologías de la información y comunicación TIC, constituyen un eje de creciente importancia para el ejercicio de las políticas públicas y particularmente para la educación en la perspectiva de los aprendizajes debido a su incidencia, flexibilidad y manejo personalizado en el hogar o centro de trabajo.
En nuestro caso, al iniciar la formación y permanente actualización de nuestros maestros y maestras con la modalidad virtual en línea, trascendemos con creces las metodologías utilizadas hasta el presente en nuestro sistema educativo sistemático formal y otorgamos a los maestros muestras de un trato especial acorde con su misión y trabajo.
Sin pretender explicar el método y en el entendido que su aplicación estará acompañada a una capacitación técnica específica para los usuarios de la misma, es provechoso entender las particularidades y beneficios que aporta a la formación de los maestros a través de sus aprendizajes con la ayuda de la tecnología generalizada en el mundo moderno que vivimos.
Tradicionalmente la formación y actualización de nuestros maestros ha sido presencial. La formación en línea hace que el proceso de aprendizaje llegue al maestro en vez de que éste se desplace donde se inicia y desarrolla el proceso de formación y actualización como ha sido costumbre.
De esta forma desaparecen las distancias, el tiempo y lugar lo escoge el maestro, de forma que además de administrar su tiempo de aprendizaje el maestro administra también su concentración, condición tan necesaria en su proceso de aprendizaje personalizado.
Es una nueva forma de aprender, uno consigo mismo, frente a una pantalla que le habla y le señala el camino a seguir como un acompañante, como un amigo.

La formación virtual en línea deja en los maestros junto a su aprendizaje formativo dos enseñanzas altamente significativas para su desempeño como educador y pedagogo.
Al manejar su proceso de aprendizaje y adueñarse reflexivamente de su propia experiencia de aprender se entrena explícitamente para desarrollar su labor de docente y de pedagogo con una nueva visión y acción en su relación con los estudiantes. Desde su experiencia de estudiar y de aprender puede enseñar a estudiar y a aprender a sus estudiantes de manera más expedita, profunda y personal.
Por otra parte la formación en línea hace que el maestro se constituya en pedagogo de sí mismo como sujeto de autoaprendizaje formativo, algo que podrá aplicar con mayor facilidad y éxito en el aula de clase, puesto que su acción respecto al estudiante es ayudar a este a ser sujeto de su aprendizaje formativo.
Se trata pues del proceso de la formación personal del maestro a la vez que aprende a proyectarlo y concretarlo en beneficio de sus estudiantes en el aula de clase siempre en la perspectiva de la calidad.
En fin, el proceso de aprendizaje virtual en línea amplía las fronteras educativas del maestro, pues se convierte en miembro activo de una sociedad moderna y está preparado para participar activamente en ella, adquiriendo otra dimensión en la sociedad del conocimiento.
A quienes están familiarizados con las ventajas de la tecnología, les puede parecer natural e incluso sin mayor relevancia que el MINED inaugure un sistema de formación y actualización del magisterio nacional en línea.
No obstante, creemos que esta decisión supone un gran paso respecto a los métodos de formación del pasado y un pequeño paso aunque estratégico e innovador para el presente y futuro de la formación y actualización de nuestros maestros y maestras.
Siempre resulta agradable constatar que toda innovación para mejorar los distintos factores que en el sistema educativo confluyen en el proceso de enseñanza – aprendizaje, se traduce en calidad de la educación, activo insustituible para el desarrollo del país.

viernes, 16 de noviembre de 2012

La escuela a prueba: el clima escolar


El contexto externo a la escuela, las repercusiones de este contexto en su interior institucional y pedagógico los cambios originados en la propia educación, exigen un clima escolar psicoafectivo y psicosocial nuevo, capaz de mantener el estatus original de la escuela para garantizar el desempeño cualitativo de los estudiantes y profesores en su formación educativa, humana y social.
Constatamos con absoluta evidencia que lo que sucede en la sociedad se siente en la escuela.  Cambia la familia, la estructura social, la cultura, el mercado de trabajo, las ciencias, la tecnología y aunque la institución escuela parezca conservar en formato fundacional, se produce un cambio en algo intrínseco a ella y su función educativa.  En la escuela, junto a los elementos positivos que la innovan y perfeccionan en su dimensión pedagógica y de gestión, entran la pobreza, la exclusión social, las culturas juveniles y adolescentes, la violencia, la inseguridad, la droga, el sexo, el compañerismo, el altruismo, la amistad.
Esta invasión de la sociedad es una de las novedades en la agenda actual que pone en tela de juicio muchos dispositivos y modo de hacer las cosas en las instituciones escolares: el currículo, los métodos, formas y tiempos del aprendizaje, las relaciones con la autoridad y entre los distintos sujetos del centro escolar.  Todo ello dificulta la función original de la escuela, de su gestión y del proceso de enseñanza aprendizaje afectado por circunstancias especiales sean estas beneficiosas o negativas.
Es fácil constatar que algunas de las intenciones del currículo prescrito en disciplinas, tiempos, evaluaciones y resultados no son debidamente atendidos por la necesidad de hacer frente a aspectos que exigen nuevas formas de actuar frente al impacto de las influencias que sacuden la razón de ser de la escuela tradicional.
A este respecto se habla del currículo oculto, desde la perspectiva de quienes participan en el proceso educativo.  Cambia el contexto formativo real tanto para maestros como para estudiantes.  A partir de esa invasión de la sociedad los estudiantes, se apropian de diversos conocimientos, valores, experiencias y formas de vivir que también comparten desde su función los maestros.
Todo ello pone en alerta a la institución escolar con la enorme responsabilidad de discernir sobre su funcionamiento actual sometido a las ventajas que entrañan las influencias y cambios que afectan positivamente al proceso educativo escolar, y las afectaciones claramente negativas que invaden su interior y desbalancean, por no decir impiden, desarrollar adecuadamente su necesaria acción de educar con calidad.
En medio de esta búsqueda de autoafirmación actual de la escuela como pieza clave de la sociedad, existe un aspecto muy importante que es necesario asegurar en el movimiento de la vida de la escuela y en la manera de actuar de sus miembros.  Estudios recientes indican que el clima escolar es la variable que mayor influencia ejerce sobre la formación y desempeño de la comunidad educativa y del rendimiento de los estudiantes.
Lo que era posible percibir intuitivamente, ahora se manifiesta más abiertamente: cuando las escuelas logran generar ambientes  respetuosos, acogedores y positivos, estos hacen una contribución substantiva para neutralizar las influencias negativas del exterior a la escuela y favorecen directamente el desempeño educativo de los estudiantes como sujetos de sus aprendizajes, conocimientos, destrezas, habilidades, competencias y valores.
Si bien los factores socioeconómicos tienen una poderosa influencia  en el rendimiento escolar, las variables asociadas a la escuela, como la creación de un clima escolar acorde con un proceso educativo de calidad es esencial  para el aprendizaje de los estudiantes.
El clima escolar se mide por la calidad ambiental de satisfacción o malestar que encuentran  los sujetos al trabajar juntos en la escuela, lo que se percibe y comparte emocionalmente en términos grupales y colectivos, en este caso institución educativa – familia, directores, maestros, estudiantes.
En el contexto actual complejo, real y rico, la dificultad de neutralizar y superar la invasión negativa de la sociedad, resulta muy difícil, pero la propia escuela, la comunidad educativa, la comunidad de aprendizaje sí tiene la capacidad, la sabiduría y la experiencia para generar un clima psicoafectivo y psicosocial propicio, un clima escolar apropiado para garantizar con éxito el trabajo educativo de la escuela.  Este clima está en gran medida al alcance de la escuela.

Juan B. Arríen


viernes, 2 de noviembre de 2012

El ser humano y la persona en perspectiva educativa


Como seres humanos todos somos iguales, como personas todos somos diferentes. La educación conjuga y armoniza estas dos dimensiones. Su base es el ser humano, su finalidad cada persona.
La educación está inserta en el ser humano pues no es otra cosa que el sacar y desplegar lo que es y tiene dentro de sí como ser humano. Por eso a la educación se la cataloga como derecho humano fundamental, es decir un derecho propio, hecho unidad con el ser humano.
La educación tiene que ver con todo el ser humano, en cuanto humano, con la materia (energía cósmica) y con el espíritu más allá de la materia, en la materia.
Por eso, la educación es un proceso de todo ser humano, en el que coincidimos todos, porque en un sentido propio todos lo cargamos como algo común a todos.
Así aprendemos a leer y escribir, a pensar con lógica ejercitando las matemáticas, el lenguaje hace factible la comunicación para entendernos. Desde estos cimientos se empieza a construir nuestra vida escolar y educativa la que en su desarrollo compartido, va encontrándose con la física, biología, historia, sociología, filosofía; las TICS; es decir, con todo lo que denominamos currículo o programa de estudios. He ahí el común denominador de nuestro crecimiento por la ruta de la educación. El quehacer educativo se organiza como un sustento común para todos desde el ser humano para el ser humano.
El ser humano, como ser compartido ontológicamente por todos, se encarna en cada persona con su identidad propia, se hace persona, se personaliza y en esta particularidad de cada persona es dónde y cómo se desarrolla el proceso educativo, es en esta dimensión de persona donde radica y se despliega el proceso educativo, la construcción de la persona, la autoafirmación como personas y el crecimiento de cada personalidad.
De ahí que el proceso educativo como tal se origina en cada persona, (en su potencial y calidad de dicho potencial), termina en cada persona (en su construcción, autoafirmación y desarrollo) y como tal se trasciende a sí misma por su esencia y realidad intrínsecamente social y comunicativa creando la comunidad de aprendizaje en la interacción social.
De ahí que en pedagogía prive la dimensión de persona, con su identidad propia, con su capacidad propia, con su ritmo propio recorriendo el espacio de los conocimientos, actitudes, destrezas, habilidades, hábitos y valores, activando la estructura psicoafectiva de la persona en sus diferentes manifestaciones, de motivación, comunicación, creatividad, autoestima, etc. y proyectándose al ámbito psicosocial en comunicación e interacción con las otras personas conformando la vida ciudadana.
En el ser humano radican sus derechos que son iguales para todos como lo son las responsabilidades correspondientes, pero tanto los derechos como las responsabilidades tienen un carácter eminentemente personal.
Los aprendizajes, competencias y valores son producto de un proceso y esfuerzo personales pero adquieren sentido verdadero en la colectividad humana organizada que llamamos ciudadanía.
La educación en el contexto humano y social actual pretende alcanzar dos grandes objetivos, la formación para el trabajo y la construcción de la ciudadanía, en otras palabras, la educación para la vida real. El trabajo como realización personal y finalidad social y la ciudadanía como espacio activo compartido de una ciudadanía proactiva.
En el fondo el gran reto de la educación es armonizar el ser humano que somos todos con la persona que somos cada uno, porque la posibilidad real de la educación está en la naturaleza humana, pero su realización está en cada persona.
Todo el aparato educativo está visualizado y organizado desde una perspectiva general donde entramos y cabemos todos, pero el proceso enseñanza- aprendizaje se realiza en una perspectiva personal, individual.
El reto educativo parece ubicarse en la interacción de personas de forma que el ser humano encuentre su salida pedagógica en cada persona pero formando un universo de personas con identidad propia y con sociabilidad intrínseca necesaria para hacer de cada identidad un elemento de universalidad. Este es, según mi opinión el trasfondo de las diversas teorías y enfoques de las grandes corrientes filosóficas, sociológicas y pedagógicas de la historia humana en las que se han alimentado los procesos formales, no formales e informales del proceso educativo universal.

lunes, 8 de octubre de 2012

SOBRE LA REFORMA EDUCATIVA EN NICARAGUA

Ahora que el CNU y representantes del Gobierno central han admitido la necesidad de una reforma curricular en la educación superior, obliga al MED realizar ajustes y revisiones para una oportunidad histórica en Nicaragua. Algunos estudiosos nacionales iguales que la Unesco consideran que todos los subsistemas educativos deben educar para:


1- Formar valores; tarea esencial del proceso educativo, de ella depende que el niño de hoy se convierta en ciudadano de bien; en profesionales, técnicos y obreros solidarios con su familia y su comunidad. Valores que tengan como ejes los derechos humanos, el tema del género, la protección del medioambiente, el respeto por las ideas ajenas, la paz personal, la comprensión internacional y el amor al trabajo y a las personas.

2- Desarrollar conocimientos útiles, científicos y técnicos; conocimientos para razonar, para resolver problemas, para crecer internamente. Conocimientos relevantes, importantes y pertinentes, con aprender para la vida; el conocimiento como realización de un ser humano que depende de su capacidad para comprender y adaptarse al mundo que lo rodea y a su mundo interno, conocimiento para la buena comunicación con palabras agradables, alegres, de cariño y de amor. Para encontrar nuevos conocimientos, procesarlos e interiorizarlos.

3- Preparar para la participación; hacer uso del derecho a participar en las decisiones que toman las autoridades y que afectan su vida. No la indiferencia, ni el miedo a hablar y participar; preparar para influir y mejorar los partidos políticos, los programas públicos y a los actores que toman decisiones a niveles nacional y local a ser miembros de una asociación en grupos culturales, religiosos, recreativos. Nada de individualismo egoísta e insensible, la soberanía reside en la participación del pueblo.

4- Formar para el trabajo. Del trabajo se debe derivar no solo el sustento, sino la certeza de ser útil y necesario; y de la seguridad de ocupar un lugar propio en este país y en esta época. Como trabajador tener como visión constructiva y positiva del momento histórico y las demandas laborales como obrero calificado como técnico básico medio o superior; como especialistas en refinerías, puertos y puentes; especialistas y trabajadores en procesos industriales de la carne, del café, frijoles, plantas; en procesos de nuevos equipos tecnológicos, de sistema de comunicaciones y moderna red ferroviarias.

Las empresas nacionales y extranjeras necesitan obreros y técnicos clasificados y ven a nuestros egresados universitarios carentes de habilidades y capacidades para los cargos, empezando por el manejo de un idioma extranjero y de la tecnología de la información.

Nicaragua aún es una nación de niños y adolescentes, pero esta situación ha comenzado a cambiar: los niños han comenzado a disminuir y en jóvenes aumenta y dentro de 30 y 40 años empezaremos a envejecer notoriamente. Es una obligación y una responsabilidad histórica atender laboralmente a los jóvenes y adultos en capacitaciones, oficios y profesiones.


viernes, 21 de septiembre de 2012

Los ejes en el proceso enseñanza-aprendizaje


Los sistemas educativos reciben día a día nuevas demandas en consonancia con los avances de la ciencia, la cultura, la sociedad, la globalización, las TIC, etc. teniendo que dar respuesta pedagógica pertinente con nuevas formas metodológicas y didácticas.
En este contexto se ha dado mucha importancia pedagógica a los denominados ejes sean estos transversales o tangenciales sin desestimar la centralidad que exige por ejemplo, el tema de los derechos humanos.
Sobre los ejes transversales se ha hablado y practicado mucho haciendo por ejemplo que las denominadas nuevas sensibilidades educativas tales como los derechos humanos, el medio ambiente, la equidad de género, la cultura de paz o la interculturalidad atraviesen la matriz del currículum y consiguientemente están presentes de forma creativa en las diferentes disciplinas. Pese a su valor pedagógico los ejes transversales no siempre encuentran la exigencia propia en determinadas materias, precisamente por considerarlas como algo añadido y no sustancial a su carácter científico. Sin embargo siguen siendo un recurso pedagógico de gran incidencia en los procesos de aprendizajes. Ya tienen carta de ciudadanía en la pedagogía moderna. No así respecto a los ejes tangenciales, es decir aquellos que sin una especificidad que conforme una unidad como los derechos humanos, no obstante contienen, activan y despliegan elementos educativos generales y de gran impacto en el proceso de formación de un estudiante debido a la integralidad de aspectos que lo afectan en el ámbito psicoafectivo y psicosocial.
Algunos ejemplos clarifican la naturaleza e influencia educativa de los ejes tangenciales.
Recientemente se realizaron en Londres las Olimpiadas tanto de atletas con todas sus facultades intactas como las de aquellos que tienen alguna limitación humana, sea física o mental. Respecto a la primera, los récords de Phelp o Boy generan enorme admiración, cierto tipo lejano de modelo a imitar a la par que traslucen cierto reto o envidia sana muy profunda. En el fondo se evidencia que para llegar a esos niveles se ha desplegado el gran potencial que posee la naturaleza humana en forma de factores educativos, el esfuerzo, la disciplina, asumir una meta que alcanzar, el sacrificio, la integración con el técnico, etc. a los que en los deportes de conjunto se añaden el trabajar, gozar, sufrir, compartir en equipo. Son aprendizajes importantes.
Los juegos paralímpicos dejan múltiples lecciones que en conjunto constituyen el ideal educativo de la superación. En una entrevista a un atleta que había participado en una olimpiada normal y ahora lo hacía con alguna limitación física, el periodista le preguntó ¿Qué diferencia existía entre participar en una y otra olimpiada? Él contestó: El deporte, el atletismo es el mismo se nutre de esfuerzo, disciplina, dedicación, creer en uno, ponerse una meta, etc. pero cuando uno posee una limitación tienes que apelar más a tu espíritu, este es distinto, es superior, es supremo, mi medalla es el producto de más espíritu.
Los juegos olímpicos y paralímpicos constituyen un verdadero ejemplo de eje educativo tangencial.
Hace una semana se celebró y trasmitió por televisión el desfile central de los centros educativos haciendo honor a las Fiestas Patrias. Aparte de los factores más relacionados con los factores educativos como el sentido de patria, la organización, el orden, la belleza, la presentación, etc., el desfile de este año se convirtió en un eje educativo de carácter tangencial muy importante pues integró en un acto continuado la expresión y concreción de grandes valores que dan vida y sustentan los fines educativos de una persona.
No hay duda que los ejes tangenciales se introducen en el núcleo mismo del proceso educativo global.
Más allá o acá del sentido de la educación informal el eje educativo tangencial tiene la característica de introducirse de múltiples formas en el núcleo mismo de los procesos educativos. Muchos de estos ejes están a nuestro alcance, pero no estamos acostumbrados a extraer su valor educativo porque frecuentemente reducimos el eje tangencial a un espectáculo, una diversión, un acontecimiento, un pasatiempo que se reduce a un momento fugaz. El eje educativo tangencial tiene un sentido educativo penetrante que se hace parte de nuestra estructura psicoafectiva y psicosocial claves en el proceso educativo.

lunes, 27 de agosto de 2012

LOS APRENDIZAJES DIFERENCIADOS.





Múltiples indagaciones manifiestan que el fracaso escolar es una realidad. Mientras que en Europa cuesta aceptar esta verdad, en Estados Unidos el malestar de los estudiantes está siendo objeto de una honda investigación. Se ha llegado a la determinación de que el fracaso escolar de los muchachos se debe a que los planes docentes se utilizan por igual para chicos y chicas, sin cuidar las exigencias de cada sexo.

Esta imparcialidad ha beneficiado a las niñas. La instrucción, la conducta y la afectividad han provocado una feminización o acomodo a los gustos, destrezas e inclinaciones de las mozas. La hegemonía de lo femenino produce desengaño y apatía en los niños.

El enigma empeora ante la falta de patrones masculinos de referencia. Si en el hogar es la mamá quien instruye a la prole, en el colegio la enseñanza está feminizada: casi el noventa por ciento de los educadores de los liceos americanos son profesoras.

A diferencia de lo que sucede en Europa, en Estados Unidos, está emergiendo un clima de opinión propicio a la enseñanza diferenciada. El Departamento de Educación aprobó la instauración de centros públicos por sexos. Existen más de 500 colegios públicos con aprendizaje diferenciado.

Estos centros aplican procedimientos pedagógicos diferentes para cada sexo, aunque los objetivos sean los mismos. Varios informes manifiestan que los chavales precisan jerarquía, método, emociones impetuosas, que se les propongan retos, dureza, comparación, pugna; factores que se han eliminado del sistema escolar.

Una de las iniciativas de mayor alcance ha sido la inauguración de centros públicos para chavales, donde gran parte de los educadores son varones. Los pedagogos, saben cómo canalizar el arranque masculino que se manifiesta en las pujanzas de los chicos. Una oportunidad para instruirse, en lugar de entenderlo como un mal proceder que debe ser abolido.

En la Declaración Universal de los Derechos Humanos se declara que “los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”. Son los progenitores y no el Estado los titulares del derecho a la formación de su prole.

jueves, 19 de julio de 2012

LOS ACTORES FUNDAMENTALES EN LA EDUCACIÓN DEL DISCENTE.




La educación del país es una tarea compleja y ardua que requiere del concurso de diversos actores. Los padres y madres de familia juegan un rol de primer orden. Su papel educador también reviste gran complejidad, tanto al realizarlo en el hogar, como proyectándolo en el centro educativo de sus hijos, para configurar su identidad y personalidad, incorporando saberes cognitivos y emocionales que les preparen para una participación ciudadana crítica y efectiva.
La familia constituye el espacio educativo por excelencia, en tanto los saberes y valores que transmite a sus hijos, constituirá el principal resorte vital a lo largo de su vida. Como célula fundamental de identidad, interacción y aprendizaje, representa el escenario privilegiado para proporcionar a los hijos un acervo amplio de experiencias afectivas y cognitivas. Esta educación no formal e informal representa el lado más preciado del desarrollo de la niñez y juventud, por tener una impronta profunda en sus vidas. De ahí que las actitudes y valores que padres y madres modelen cada día ante sus hijos e hijas, se constituyen en su principal patrimonio, impregnándoles su identidad, personalidad y carácter.
Cuando esta herencia trascendental resulta trastocada por la separación, desunión y descuido de padres y madres, pronto se develarán sus consecuencias negativas en los valores y personalidad de sus hijos, proyectándose en el centro educativo con un peso específico no siempre comprendido por directores y docentes.
Los currículos educativos representan el proyecto de vida educativa a desarrollar por los centros, constituyéndose en los mediadores fundamentales entre maestros y los estudiantes. Sin embargo, comprometen muy poco a padres y madres, haciendo recaer todo el peso educativo en los docentes.
Cada día la acción educativa de los centros educativos se reviste de mayores tensiones, sobrepasando las capacidades docentes que interactúan a diario en las aulas. La globalización y los acelerados cambios que se producen en el conocimiento y la tecnología, ubican a los maestros en gran desventaja, por cuanto no tienen acceso amplio a la tecnología y al conocimiento actualizado.
Tal rezago y complejidad se acrecientan, cuando su soledad se intensifica al no contar con la participación de los padres de familia.
Frente a las dificultades que envuelven la educación, son pocos los padres que deciden apoyar la labor de la escuela interactuando con sus maestros, prefiriendo la mayoría desresponsbilizarse de su participación, sin pensar en las tristes consecuencias que ello causará en sus hijos.
La experiencia que el Ideuca viene desarrollando en diversos estudios y programas de innovación educativa, dejan al desnudo esta problemática, proporcionando aprendizajes que alimentan el haber teórico y práctico del conocimiento educativo.
La esencia de estos saberes construidos evidencia que, pretender mejorar la calidad de nuestra educación, guarda estrecha relación con la calidad con que la familia participa en el centro educativo.
Resulta interesante constatar que, aquellos centros educativos que logran dinamizar y movilizar a los padres involucrándoles como colaboradores directos en la educación de sus hijos, son los que ofrecen mejores resultados en la calidad de los aprendizajes. Por el contrario, aquellos que presentan mayores déficits de calidad reflejan, muy bajos niveles de participación familiar.
Algunas acciones interesantes que los centros de avanzada realizan proporcionan claves significativas:
-Mejora el aprendizaje de la lectura y escritura cuando los padres participan en reuniones con los docentes y aprenden a aplicar en casa los refuerzos necesarios.
-Organizan a padres y madres en la comunidad y reúnen a niños y niñas para reforzarles aprendizajes de lectura, escritura, matemáticas, etc.
-Invitan a padres y madres para apoyar a los maestros en el aula con experiencias interesantes de aprendizaje.
-Los padres apoyan cada día a sus hijos en casa con las tareas, ayudándoles a leer y escribir con corrección, siguiendo las orientaciones de las maestras.
-Directores y docentes inciden para que sus alumnos modifiquen sus hábitos nutricionales, eliminando comida “chatarra”, a la vez que involucran a los papás en el proceso. Un estudio reciente del Ideuca demuestra que la desnutrición y obesidad de niños menores de cinco años son preocupantes.

Rafael Lucio Gil